SMI

  • Debates | Estado de la tramitación del Real Decreto sobre SMI y Directiva 2022/2041

    El proyecto de Real Decreto de transposición de la Directiva (UE) 2022/2041 redefine el marco jurídico del salario mínimo interprofesional en España, desplazando el foco desde la fijación anual de su cuantía hacia la regulación estructural de su procedimiento, criterios de adecuación y gobernanza. La norma introduce mecanismos de evaluación del carácter “adecuado” del SMI, refuerza la participación de los interlocutores sociales y crea una Comisión asesora permanente.

    Uno de los elementos con mayor impacto es la nueva configuración de la compensación y absorción, al excluir del cómputo determinados complementos vinculados a condiciones del puesto, características personales o rendimiento, lo que limita la neutralización del efecto del SMI sobre los salarios más bajos. La reforma no fija cifras, pero sí condiciona de forma estable la integración del SMI en la estructura salarial y su evolución futura.

    Clave: la transposición de la Directiva redefine el SMI como institución estructural, reforzando su adecuación material y limitando la compensación mediante complementos.

  • Debates | Vacío normativo del SMI tras la derogación del RDL 16/2025.

    El análisis del vacío normativo generado tras la derogación del RDL 16/2025 pone de relieve una tensión estructural en el sistema de fuentes del Derecho del Trabajo, al desaparecer la norma que prorrogaba el SMI 2025 sin haberse aprobado aún el correspondiente a 2026, en aparente contradicción con el mandato del art. 27 ET. El Criterio interpretativo 1/2026 de la Dirección General de Trabajo, aunque no normativo, reafirma el carácter estructural del SMI como elemento esencial del ordenamiento salarial y evita una ruptura del sistema.

    La interpretación administrativa sitúa el SMI como referencia necesaria incluso en ausencia de norma expresa, configurándolo como un límite indisponible que impide devolver protagonismo al contrato individual en materia retributiva. Desde una perspectiva práctica, el criterio opera como regla puente, manteniendo la aplicación del SMI 2025 y garantizando coherencia y seguridad jurídica hasta la aprobación del nuevo real decreto.

    Clave: el SMI actúa como elemento estructural del sistema laboral y no puede quedar en suspenso sin alterar el equilibrio de las fuentes salariales.