Merito y capacidad

  • Gema de jurisprudencia | Extensión de efectos y procesos selectivos

    La STS 92/2026 fija doctrina sobre la extensión de efectos de sentencias firmes en procesos selectivos, estableciendo que no es requisito haber impugnado previamente las resoluciones finales del proceso —listas de aprobados o nombramientos— para acceder al incidente del art. 110 LJCA. El Tribunal Supremo descarta que la falta de recurso pueda interpretarse como aquietamiento impeditivo, al tratarse de actos con destinatario plural y no equiparables a resoluciones individualizadas.

    La sentencia refuerza la naturaleza ejecutiva del mecanismo de extensión de efectos, evitando una litigación preventiva generalizada y garantizando la igualdad en la aplicación de la ley en el acceso al empleo público. La doctrina se apoya en los principios de tutela judicial efectiva y en el art. 23.2 CE, asegurando un tratamiento homogéneo de situaciones jurídicas sustancialmente idénticas.

    Clave: la extensión de efectos no exige impugnar previamente el proceso selectivo y opera para garantizar igualdad y eficacia de las sentencias firmes.

  • Debates | Capacidad y mérito en el acceso al empleo público: una distinción necesaria

    El debate sobre los principios de acceso al empleo público pone de relieve una confusión persistente entre mérito y capacidad, que tiene efectos directos en el diseño de los sistemas selectivos. El análisis subraya que el mérito opera como reconocimiento del pasado —trayectoria, antigüedad, formación—, mientras que la capacidad se vincula al desempeño efectivo y a la aptitud real para afrontar las funciones del puesto. Esta distinción, aunque presente en el marco jurídico, no siempre se traduce en prácticas selectivas coherentes.

    A partir del planteamiento de Juan Luis Moratinos Echevarria, se evidencia que muchos procesos siguen centrados en la acumulación de méritos formales, sin evaluar de forma suficiente las competencias aplicadas, lo que debilita la garantía de idoneidad. El marco normativo, especialmente el TREBEP, permite articular sistemas orientados a la evaluación de la capacidad mediante pruebas prácticas y periodos de desempeño, pero su aplicación depende de decisiones organizativas y de cultura institucional.

    Clave: la calidad del acceso al empleo público exige diferenciar mérito y capacidad, orientando la selección hacia la evaluación del desempeño real y no solo del historial previo.